espondilitis y fibromialgia

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lunes, 23 de noviembre de 2009

REPERCUSIONES PSICOSOCIALES DE LAS ENFERMEDADES REUMATICAS

Fuente: Boletín Nº 20 ACEADE

Lourdes Martínez Mellado
Licenciada en Psicología

Los pacientes con enfermedades reumáticas contemplan su dolor y su discapacidad como la consecuencia más importante de su enfermedad.
Sin embargo, en muchas ocasiones las informaciones sobre la intensidad del dolor se relacionan con las medidas objetivas de la enfermedad.
Ello ha dado lugar a un creciente reconocimiento de que el manejo óptimo del dolor requiere un enfoque y una intervención psico-social completos. Desde esta perspectiva se configura el modelo biopsico-social. Este modelo asume que el dolor se puede influenciar por varios factores, los biológicos, los psicológicos y los sociales.
Dentro de los factores psicológicos se pueden englobar:
Las conductas que emite el paciente ante las manifestaciones dolorosas. Esta conducta puede ser verbal (expresión del dolor, quejas) y no verbal (movimientos cautelosos, toma de medicación)
Las estrategias de adaptación o formas de afrontamiento de la enfermedad, Así, los pacientes que se enfrentan activamente al dolor, por ejemplo involucrándose en actividades placenteras, utilizando técnicas de relajación ..., durante largos periodos pueden tener niveles significativamente mas bajos de dolor.
La Auto eficacia, entendida como la creencia de una persona de que puede realizar ciertos comportamientos para mejorar su estado de salud. Altos niveles de auto eficacia se relacionan con menores niveles de dolor, depresión e incapacidad.
El desamparo, definido como un estado en el que los individuos creen que sus esfuerzos no servirán para nada. Se ha demostrado que los pacientes con niveles altos de desamparo presentan mas frecuentemente dolor severo, síntomas de depresión y niveles altos de deterioro funcional.

Las distorsiones cognitívas o la tendencia a pensar de una forma exageradamente negativa e inadecuada. Los pacientes con altos niveles de distorsión cognitiva tienen niveles mucho mayores de depresión e invalidez y niveles menores de funcionamiento físico y psicológico.
Por otro lado, dentro de los factores sociales podemos destacar:

El apoyo social es muy importante en estas enfermedades debido a su naturaleza crónica e impredecible. Así, en los pacientes con artritis, niveles menores de percepción de apoyo social están relacionados con el aumento de la incapacidad física.

La aceptación conyugal y la respuesta de la pareja. Los pacientes que tienen altos niveles de satisfacción conyugal tienen menor probabilidad de sufrir depresión. Por otro lado, altos niveles de crítica del esposo o pareja en respuesta al dolor del paciente, se relaciona con distrés psicológico en pacientes con enfermedades reumáticas y sus parejas.


Las consecuencias asociadas a este tipo de enfermedades son muy significativas. Así se ha observado una mayor incidencia de trastornos psicológicos tales como depresión y ansiedad en la artritis reumatoide, artrosis y fibromialgia. Por otro lado, también son muy característicos los trastornos del sueño, especialmente en pacientes con fibromialgia.
En algunos casos puede producirse un déficit o deterioro de las habilidades de comunicación del paciente, ya que tiende a localizar la atención en el dolor y como consecuencia todas su conversaciones y temas giran en tomo al mismo. Incluso pueden convertirlo en una forma de llamar la atención.
Otra de las consecuencias que se asocian es el abuso y posible dependencia de fármacos.
También es muy significativo el exceso de reposo o el permanecer inactivos durante largos períodos de tiempo, ello contribuye a que el paciente desarrolle una fuerte sensación de invalidez.
El abandono del trabajo y la pérdida o disminución de las relaciones sociales son problemas que se añaden en estas enfermedades.
Otro problema que se plantea son las modificaciones en el ambiente familiar. Ahora las relaciones familiares se basan en la asistencia y en los cuídados del paciente.
Desde la Psicología, la mayoría de las intervenciones psicológicas para el manejo del dolor se contemplan varios componentes.
El primer componente es el educacional. Se trata de dar información al paciente acerca de su enfermedad y enseñarle a que pueda adoptar ciertas habilidades para manejar el dolor.
El segundo componente es el aprendizaje de dichas habilidades que serían:

* Realizar una serie de respiraciones lentas, regulares y profundas que serían la base del entrenamiento en respiración diafragmática.
* Programar actividades agradables para el paciente.
* Reducir la tonicidad muscular mediante ejercicios de tensión y distensión de varios grupos musculares.
* Realizar ejercicio físico.
* Modificar aquellos pensamientos exageradamente negativos o inadecuados mediante técnicas de reestructuración cognitiva

Por último el componente de prevención de la recaída. Este persigue que los pacientes practiquen estas habilidades para evitar posibles recaídas.

Cabe destacar el reto que supone el abordaje de este tipo de enfermedades desde el campo de la psicología y la necesidad de tratar todos los problemas derivados de las enfermedades reumáticas desde un campo multidisciplinar.

viernes, 20 de noviembre de 2009

¿Si tengo fibromialgia qué más puedo hacer que me ayude a sentirme mejor?

El tratamiento para la fibromialgia usualmente es una combinación de medicamento para aminorar el dolor y cuidados personales. Una de las mejores cosas que usted puede hacer si padece de fibromialgia es hacer ejercicio. Comience con ejercicios de estiramiento, y actividades suaves de bajo impacto tales como caminar nadar o montar en bicicleta. Comience su programa de ejercicio lentamente pues al comienzo, el ejercicio puede hacer que su dolor empeore. Algo de sensibilidad en los músculos es normal cuando usted está comenzando a hacer ejercicio, pero el dolor agudo puede ser una señal de que usted ha hecho que sus músculos trabajen en exceso o de que se los ha lesionado.

A medida que usted progresa con el ejercicio se le hará más fácil hacerlo. Para que el ejercicio le sea de ayuda debe hacerlo regularmente. La meta es comenzar y seguir para poder obtener alivio del dolor y mejorar el sueño. Abajo se muestran algunos ejercicios que usted puede intentar:

Caminar: comience despacio; camine cinco minutos el primer día. Al día siguiente, añádale un minuto a este total de tiempo. Siga añadiéndole uno o dos minutos cada día hasta que esté caminando 60 minutos al día. Cuando llegue a este punto, camine por lo menos una hora, tres a cuatro veces por semana. Si encuentra que está teniendo dificultad a medida que va aumentando para llegar a caminar 60 minutos, vuelva a caminar la cantidad de tiempo que le parecía cómoda, y continúe caminando esta cantidad de tiempo durante varios días. Luego, siga aumentando los minutos nuevamente hasta que alcance la meta de 60 minutos. Trate tantas veces como necesite para alcanzar la meta de caminar durante 60 minutos.

Caminar o trotar despacio: después de sentirse cómodo caminando tres o cuatro veces por semana, puede alternar caminar con trotar despacio. Camine dos cuadras, luego trote despacio una cuadra, luego camine dos cuadras, trote despacio una cuadra, y así sucesivamente. Haga esto con tanta frecuencia como lo sienta cómodo. Si se siente cómodo extienda su tiempo de ejercicio por períodos de tiempo más largos.

Montar en bicicleta: las bicicletas estáticas, es decir para hacer ejercicio, le ofrecen el beneficio de poder hacer ejercicio adentro. Lleve un registro de su millaje, o fíjese una meta de montar en bicicleta durante 60 minutos.

Nadar: nadar es una magnífica fuente de ejercicio que es muy suave para sus articulaciones. Trate de pedalear en el agua durante uno o dos minutos a la vez, o de nadar varios largos de la alberca (piscina). Trate de aumentar el tiempo que nada a lo largo de la alberca hasta30 minutos.

El tipo de ejercicio que elige depende de usted. Es importante que comience a hacer ejercicio y que lo siga haciendo. El ejercicio alivia gran parte del dolor que la fibromialgia causa. Algunas personas incluso se dan cuenta que el ejercicio hace que su dolor desaparezca. Usted también se sentirá mejor de tener algo de control con respecto a su propio cuidado y bienestar.